Historia

Desde principios del S. XX la política del Gobierno Británico ha sido que los cementerios situados fuera de las Islas que forman Reino Unido debían ser mantenidos por sus respectivas comunidades. Aunque en muchos casos, como en el Cementerio Inglés de Málaga, los terrenos y la propiedad de dichos camposantos pertenecían al gobierno británico, el mantenimiento diario y la administración de los mismos eran responsabilidad de la comunidad inglesa local, bajo la supervisión de sus respectivos consulados.

En el año 2000 fue designado cónsul británico en Málaga Bruce McIntyre, que se dio cuenta inmediatamente del precario estado de las finanzas que arrastraba el cementerio desde finales de los noventa, así como de la resistencia de la comunidad británica local a aceptar su responsabilidad financiera. Dicha comunidad británica residente en la zona pensaba que dado que la propiedad era del gobierno de Su Majestad, le correspondían a él la responsabilidad de su mantenimiento. La comunidad e instituciones españolas, conocedoras de quien ostentaba la propiedad de los terrenos, eran también comprensiblemente reacias a contribuir a sufragar los gastos de la necrópolis.

Sabiendo que el gobierno británico estaba ansioso por deshacerse de sus cementerios en el exterior de sus fronteras, el Sr. McIntyre pensó en la posibilidad de crear una fundación sin ánimo de lucro a la que traspasar la gestión integral del camposanto. Este estatus devolvía la capacidad de acción a un patronato vinculado con el monumento a la vez que permitiría encontrar nuevas vías de financiación para el cementerio.

El gobierno británico fue favorable a esta iniciativa y dio su permiso para la creación de dicha fundación. De este modo, la titularidad de los terrenos del cementerio pasarían a ser propiedad del nuevo organismo y se nombraría un Patronato compuesto por ocho miembros pertenecientes a las distintas comunidades con implicación en el camposanto para que empezaran a trabajar, registrándose formalmente los Estatutos con la Junta de Andalucía en 2006.

Tras un largo retraso administrativo en las gestiones previas, la Fundación Cementerio Inglés de Málaga nació el 13 de Julio de 2010.